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La Casa, La Enagua

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Entre las exploraciones de la artista salvadoreña Alexia Miranda, siempre ha sido una constante la elaboración de tejidos, los cuales representan las intrincadas relaciones humanas. Cada uno está conformado por nudos, enlaces y puntadas que son una suerte de interacción entre cuerpos diversos que se cruzan y se tocan, intercambiando algún secreto, afinidad o recuerdo.


En esta ocasión nos encontramos ante un complejo entramaje que nos remite al cobijo, al consuelo, a la protección y a la tranquilidad. La interacción como punto de partida y el tejido como cuerpo presente, tomando diversas formas, estaturas y volúmenes.

La casa: el resguardo, el hogar y el techo; pero a su vez la enagua: la prenda que viste y protege usada debajo de la falda, como un miriñaque que separa y aleja al cuerpo del exterior, que si bien en la actualidad cada vez es menos utilizado, por años representó la castidad, la represión y la elegancia, pues fue una prenda empleada durante el romanticismo por la realeza e implicaba una posición social además de enjaular al cuerpo femenino. Habitar la casa, entrar a ella, resguardarse momentáneamente como un sinónimo de conexión con uno mismo, con la raíz, con la tranquilidad y el respiro. Habitar la enagua como metáfora del vestido, de la protección del rodearse de seguridad y confort. En esta ocasión el tejido se complejiza, ya no es sólo la interacción y el intercambio, ahora paulatinamente se agregan capas de sonido, poco a poco el espectador podrá observar que se suman elementos que aportan cada uno su propio simbolismo a través de un juego interactivo que abre la posibilidad no sólo de habitar, sino de involucrarse; cada movimiento provoca un ritmo o un silencio, cada acción conlleva un significado y el universo sonoro y visual se transforma con cada cuerpo interactuante, creando al final una maraña de situaciones que nos remiten al juego, al movimiento y la ensoñación. Un tejido sonoro para habitar, que será visitado por propios y extraños aportando nuevos sentidos. 

El arte de Alexia Miranda se nutre de generar relaciones que si bien, en este caso serán pasajeras, dejarán una huella conformando un cuerpo de obra, una serie de elementos sincrónicos revelando los intereses de la artista, lo que la mueve; que sin duda, es la conexión con los otros.

Pancho López - Curador