Les Miserables
2008
La propuesta de performance "Les Misérables" se define como un acto de transgresión personal donde el cuerpo se asume como soporte y formato de expresión. Inspirada en el sacrificio del personaje de Fantine, la acción de cortarme el cabello frente al espectador busca despojarme de una identidad impuesta para dar paso a una reinvención consciente. Al utilizar al público como único espejo y cómplice de este despojo, el performance trasciende lo visual para convertirse en un ritual de liberación y valentía, donde la pérdida de la estética femenina personal genera un vínculo íntimo y permanente con el testigo anónimo.
Este acto de despojamiento se materializa en una "eucaristía" simbólica: las hebras de cabello, portadoras de mi ADN, son depositadas en bolsas de té y entregadas a los presentes hasta agotar el recurso físico. La taza de té funciona aquí como un vestigio de memoria desnuda y un canal de comunicación espiritual que expone la vulnerabilidad de nuestra existencia. Al compartir este elemento mítico y protector con el extraño, la obra evidencia la muerte del ego y la voluntad de mutación, transformando el dolor de la pérdida en una entrega absoluta que nos vuelve, en palabras de la artista, miserablemente vivos y conscientes.